miércoles, 3 de junio de 2009


Fernando Arrabal
hacia 1992

Es indudable que Arrabal ha cambiado la escena del teatro mundial. Sublimando su propia biografía, la complica con episodios disparatados del teatro del absurdo y la crueldad o del dadaísmo tardío. El resultado es una ceremonia con todo su valor ritual, que devuelve al teatro su condición de espectáculo. Por debajo del caos aparente, laten inquietudes políticas, religiosas o humanas de verdadera trascendencia.

Su obra es motivo de polémicas, debido a una penosa incomprensión. Se ha dicho que obedecía al teatro francés y no al español, lengua en lo que aún no leemos la totalidad de su producción. El dudoso interés mostrado en España invita a pensar que Arrabal es otra de las ocasiones perdidas por el teatro español para superar la profunda crisis que vive desde 1936.

Escribe la comedia burlesca revolucionaria La noche también es un sol (1989).
El monólogo Como lirio entre espinas (1990) revela cómo el director de un Hospital de Incurables es el asesino al que dice estar tratando clínicamente.

La estrepitosa risa de los Liliputienses, obra casi infantil, trata la bondad del entomólogo Ophir, de quien se enamora casi todo el reino corrupto y a quien visitan los liliputienses para pedir favores sexuales. La obra parafrasea el Banquete de Platón, con sus definiciones del a En Tel Aviv estrena Carta de amor (Como un suplicio chino) (1999), sobre las relaciones con su madre, que morirá al año siguiente. En 2002 se presentó en España este monólogo de la madre, al recibir carta de su hijo, tras muchos años de rencor. Recuerda el hijo la felicidad pasada y comprende que la desaparición del padre, fue obra de la madrastra historia, identificada con la Guerra Civil.
mor y caracteriza socráticamente a Ophir.


La travesía del Imperio (1985) tiene aire de ciencia-ficción: presenta a cuatro supervivientes de una guerra espacial. Sakoto es una monja que enamora a la viciosa Isabela de Virgilio el cándido, tras eliminar a sus contrincantes.

Una doncella para un gorila (1986) reelabora la muerte de Hildegart a manos de su madre, para evitar que la perfección racional de la hija se pervierta entre la mediocridad del mundo. Una variación sobre este tema puede considerarse The Red Madonna (1986).

La Princesa Pitusa (Las cucarachas de Yale) (1986) es una breve broma sobre los amores del Duque y la Princesa con tres canciones intercaladas.
Su teatro de la serenidad buscará ahora la armonía interior, la sexualidad u homosexualidad obsesiva y la presencia de lo místico.

Breviario de amor de un halterófilo (1984) escenifica la muerte de Job por el masajista Tao, alter-ego de su maestra espiritual, Filys.

Apokalyptica (1984) es un espectáculo visual y sonoro, compuesto por cuadros bíblicos.

La carga de los centauros (1984) recuerda a El arquitecto y el Emperador de Asiria: Julio César, fugado de su prisión, llega a una isla desierta, donde el contemplativo Zaranitz sobrevive desde que asesinó a un Emperador azteca, que volverá para llevarlo al infierno. Julio César asume la personalidad de Zaranitz y recibe la visita de un hombre en su isla...

Tormentos y Delicias de la carne

Tormentos y delicias de la carne (1983) es un homenaje a John Kenney Toole: Baltasar de Morales asesina a sus víctimas aplicándoles cataplasmas. El comisario Borges lo averigua, pero admite una cataplasma del asesino, que triunfador de las elecciones, se convierte en el profeta Baltasar.

La ciudad cuyo príncipe era una princesa (1984) incide en la temática homosexual
Manuscrito de Arrabal.

En El triunfo extraordinario de Jesucristo, Karl Marx y Willian Shakespeare. (El hombre del sombrero de porcelana) (1982) parodia las revoluciones latinoamericanas, su ideología marxista y los intereses americanos.

Levántate y sueña (1982) recuerda la pasión de Jesucristo. Le sigue Los borregos llegan en zancos a toda mecha (1982).

Carmen Teràn,madre de
Fernando Arrabal.


Punk y Punk y Colegram juega de nuevo con la simetría de situaciones: el soviético Feodoroff y Ángel, chileno, coinciden en habitaciones contiguas de un hotel, representando a sus gobiernos. La situación se enreda con unos anarquistas y varios espías que se unirán finalmente a una banda de rock and roll que interprete Punk y Punk y Colegram.

En esta línea escribe El rey de Sodoma (1979), "drama bíblico": el padre de Romeo, a quien prostituye Salomé, intenta medrar casando a su hijo con ésta. Salomé convence a Romeo para operarse y rendir más, pero Elisa, hermana de ésta, lo enamora y emprende una nueva vida con él.
Del año siguiente es Inquisición (1980). Trata las investigaciones de Nínive sobre la Inquisición y María Sulamita. A Nínive -agredida con letras de canciones- la visita el proletario Carioth, y a ambos, Tubal, pastor ilustrado y místico. Éste explica cómo de un avión bajó Gálgala, a quien descubrió Tubal el testamento de María Sulamita. Gálgala pide a Nínive que vuelva.